En la última entrega del CLUUb del Niño Saludable, analizamos en detalle el desarrollo motor de nuestros pequeños. Nuestra invitada fue Marta Ambrożewicz, fisioterapeuta pediátrica con amplia experiencia, especializada en bebés. El desarrollo motor infantil es un tema que preocupa a muchos padres. ¿Te preguntas qué observar en las actividades cotidianas? ¿Cuándo un comportamiento preocupante justifica una visita al especialista? ¿Y cómo puedes apoyar a tu bebé en casa? ¡Hemos preparado una guía rápida basada en nuestra conversación!
Señales de alerta: ¿cuándo debería preocuparnos el comportamiento de un niño?
Cada niño se desarrolla a su propio ritmo. Sin embargo, existen señales que deben alertar a los padres. Estas incluyen comportamientos, o la ausencia visible de ellos, que se desvían de las normas generalmente aceptadas.
Es común que los adultos tachen de "perezoso" a un bebé tranquilo y sedentario. Nuestro experto desmiente rotundamente este mito: ¡no existen los bebés perezosos! Los niños, por naturaleza, adoran explorar, son curiosos y necesitan moverse. Si un bebé es muy pasivo, no realiza movimientos espontáneos, no alcanza los hitos del desarrollo o reacciona llorando a los cambios de posición (por ejemplo, odia estar boca abajo), existe una razón fisiológica válida para ello. Esto puede indicar barreras en su cuerpo que simplemente le impiden moverse con libertad.
¿Qué más podría ser una señal de alerta?
- Tensión y rigidez constantes,
- Una situación en la que el bebé literalmente "fluye" entre las manos al ser levantado (está demasiado flácido),
- Falta de fluidez y libertad de movimiento,
- Llanto excesivo y difícil de consolar, o, por el contrario, su completa ausencia,
- Cualquier asimetría perceptible en la postura y el movimiento.
Tensión muscular: ¿Qué es normal y qué es una señal de alarma?
Todos tenemos tono muscular, lo que nos permite mantener una postura erguida y contrarrestar la gravedad. Sin embargo, en los recién nacidos y lactantes en las primeras etapas de la vida, la norma fisiológica es la hipotonía central (tono reducido en el tronco) con un aumento simultáneo del tono en la periferia (en los brazos y las piernas).
Con el paso de los meses, el sistema nervioso del bebé madura y este equilibrio de poder se invierte: el tronco se vuelve cada vez más estable y las extremidades adquieren plena libertad de movimiento. El problema surge cuando la tensión disminuye o aumenta más allá de este límite fisiológico. Un exceso de tensión o una flacidez excesiva dificultan el desarrollo de habilidades clave, como darse la vuelta, sostener la cabeza o sentarse.
Asimetría en los bebés: ¿a qué debemos prestar atención?
La asimetría es otro problema común que aparece en los primeros meses de vida del niño. Inicialmente, es un fenómeno completamente natural, relacionado, entre otras cosas, con el reflejo asimétrico del cuello (ATOS, comúnmente conocido como reflejo del esgrimista). Sin embargo, con el tiempo, la asimetría debería desaparecer, favoreciendo una simetría completa en los movimientos.
¿Qué causa la asimetría persistente que requiere intervención? Puede ser un reflejo de la posición fetal en el útero materno, pero también puede deberse a problemas de visión o audición, o a anomalías del sistema esquelético. Sin embargo, con frecuencia, nosotros mismos contribuimos a la asimetría. Al levantar, cargar y acostar constantemente a nuestro bebé en el mismo brazo, podemos reforzar inconscientemente estos patrones anormales.
Un niño requiere evaluación especializada si:
- Mantiene una fuerte flexión en forma de "C" del torso (siempre en la misma dirección),
- Constantemente gira la cabeza en una sola dirección,
- Intenta alcanzar juguetes o realizar movimientos exclusivamente con una mano.
¿Cómo apoyar el desarrollo de tu hijo en casa?
Todos los padres tienen las herramientas para favorecer el desarrollo armonioso y la simetría del cuerpo de su pequeño. Nuestro experto sugiere tres principios clave que puedes implementar fácilmente en tu rutina diaria en casa:
- ¡El suelo es el mejor lugar para jugar! Dale a tu hijo la mayor libertad posible. Minimiza el tiempo que pasa en tronas, hamacas, sillas de coche o mecedoras. El espacio libre sobre la alfombra es el único lugar donde el sistema nervioso puede probar y practicar nuevas habilidades de forma más eficaz.
- Cuidado mutuo (alternancia). Este es un principio fundamental que solemos olvidar. Al cargar, levantar o hacer eructar a un bebé, uno debe hacerlo a la derecha y el otro a la izquierda. Es crucial que ambos padres participen en esta tarea y se aseguren de que la alternancia se mantenga por igual. Esto ayudará al bebé a desarrollar una imagen corporal correcta y simétrica.
- Distribución inteligente del espacio. Asegúrate de que el mundo de estímulos no rodee a tu bebé solo por un lado. Si la cuna está contra la pared, tu pequeño siempre girará la cabeza hacia la habitación. Recuerda cambiar la posición de tu bebé con regularidad (colocando su cabeza donde antes estaban sus pies). Durante el juego, ofrécele sonajeros o bloques desde diferentes direcciones, ¡estimulando así ambas manos!
La prevención es la palabra clave.
En el CLUUb del Niño Saludable, creemos que la prevención es lo mejor que podemos ofrecer a nuestros hijos. La regla de oro de la fisioterapia es: no espere a que el problema desaparezca por sí solo. En lugar de preocuparse, acuda al médico y aclare sus dudas.
Aunque el comportamiento de tu hijo no te preocupe, Marta Ambrożewicz recomienda encarecidamente las revisiones preventivas en momentos clave de su desarrollo motor. Es recomendable visitar a un fisioterapeuta a los 3 meses (para evaluar la simetría), a los 6 meses (para prepararse para gatear y sentarse), alrededor de los 12 meses (para que se ponga de pie) y, posiblemente, a los 18 meses si tu pequeño aún no camina solo. Recuerda: ¡cuanto antes se diagnostique un problema, más largo será el tratamiento!