Succión del pulgar, chupete y otros hábitos: ¿Cómo afectan a la mordida?

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Es muy común ver a un bebé chupándose el dedo o sosteniendo un chupete con satisfacción. Son reflejos naturales que reconfortan al niño. Sin embargo, muchos padres se preguntan: ¿son estos hábitos seguros para el desarrollo de la mordida y el habla? ¿Cuál es potencialmente más perjudicial? ¿Y cuándo se debe intervenir? La Dra. Izabela Cwalina-Sidor, especialista en ortodoncia con maestría en ortodoncia, que atiende a pacientes de todas las edades en sus consultorios de Łomża y Białystok, respondió a estas preguntas.

¿Por qué los niños se chupan el dedo? Entendiendo la necesidad de calmarse

Antes de evaluar las posibles consecuencias, es importante comprender por qué los niños se llevan los pulgares, los chupetes u otros objetos. Como explica la Dra. Izabela Cwalina-Sidor, succionar es una forma natural e instintiva que tienen los bebés y los niños pequeños deautorregulación emocional y relajación.

«Los niños suelen empezar a chuparse el dedo por motivos emocionales», afirma la experta. Ante el estrés, la fatiga o una sobrecarga de estímulos, un niño pequeño busca consuelo en un reflejo familiar. Esto puede ser succionar el pecho de su madre, un chupete, su propio dedo o, a veces, incluso un trozo de pañal o un juguete. Es su manera de lidiar con sentimientos difíciles.

Pulgar contra chupete: El veredicto del experto

Si bien ambos hábitos pueden afectar el desarrollo bucal, el experto indica claramente cuál es más riesgoso: chuparse el dedo.

"Si nos centramos en estas dos cosas, entonces el chupete es mejor", afirma el ortodoncista. "Porque el pulgar puede causar estragos en el desarrollo facial del niño".

¿Por qué el pulgar es más peligroso?

  1. Tamaño y dureza: El pulgar es grande y relativamente duro en comparación con la suave tetina del chupete. Ejerce mayor presión sobre las estructuras de la cavidad bucal.
  2. Efectofatal en la posición de la lengua: Este es el argumento más importante. El pulgar dentro de la boca empuja la lengua hacia el suelo de la boca. Normalmente, la lengua debería descansar contra el paladar. "Lo peor es que la boca del niño está medio abierta (...) y la lengua se presiona con mucha fuerza contra el suelo de la boca", explica la Dra. Izabela Cwalina-Sidor.
  3. Riesgo de maloclusión: Una posición baja y persistente de la lengua es una causa importante de maloclusión, incluyendo la mordida abierta (falta de contacto entre los dientes frontales), que es difícil de tratar. Presionar la lengua contra los dientes al tragar también puede provocar protrusión. Succionarse el dedo también puede alterar el desarrollo adecuado del maxilar y la mandíbula.

¿Cómo afecta el hábito de chuparse el dedo al desarrollo oral?

Ya sea con el pulgar o con un chupete mal ajustado, la succión prolongada (especialmente después de la infancia) puede provocar:

  • Posición incorrecta de la lengua en reposo: En lugar de descansar sobre el paladar, se apoya plano sobre el suelo de la boca.
  • Tipo de deglución inmaduro: La lengua empuja entre los dientes en lugar de empujar la comida hacia atrás.
  • Maloclusión: Lo más frecuente es una mordida abierta, pero también una mordida cruzada o una mordida invertida.
  • Constricciones mandibulares: El arco dental superior se vuelve demasiado estrecho.
  • Problemas de pronunciación: Un funcionamiento inadecuado de la lengua dificulta la articulación de algunos sonidos.
  • Respiración bucal: Perpetuación del patrón respiratorio anormal.

Elegir un chupete adecuado es importante: ¿en qué debemos fijarnos?

Si el chupete es el mal menor, ¿cuál deberías elegir? El diseño del chupete influye significativamente en su efecto sobre la cavidad bucal:

  • Forma de tetina: Evite las tetinas redondas (o de bola) o simétricas biconvexas. A pesar de lo que afirman los anunciantes, no imitan la acción del pecho materno. Peor aún, la lengua ocupa mucho espacio en la boca, lo que contribuye a su baja posición. Las tetinas anatómicas (ortodóncicas) son mejores, ya que son planas en el lado que entra en contacto con la lengua, lo que le da más espacio para colocarse correctamente.
  • El "cuello" del chupete: Si bien un cuello muy delgado suele considerarse una forma de evitar la mordida abierta, la Dra. Izabela Cwalina-Sidor enfatiza que la causa principal de este defecto es una mala posición de la lengua, no el grosor del espacio entre los dientes. Sin embargo, un cuello demasiado grueso puede dificultar aún más el cierre correcto de los labios.
  • Protector de chupete: Debe ser ligero para no sobrecargar los músculos, tener orificios de ventilación que permitan que la piel respire y un recorte adecuado para la nariz.
  • Material: Se prefiere la silicona de grado médico, ya que es duradera, insípida e inodora, y más fácil de esterilizar. El caucho (látex) se desgasta más rápidamente, puede hincharse y absorber olores.

Higiene y reemplazo del chupete

Recuerda que el chupete es un objeto que está en contacto constante con la boca del bebé. Debe lavarse y esterilizarse con regularidad. Por higiene y para evitar el desgaste (riesgo de que los dientes lo muerdan), los chupetes deben reemplazarse aproximadamente cada mes y medio, o incluso antes si se observa algún daño.

¿Cuándo decirle adiós al chupete? Un momento clave en el desarrollo.

Decir adiós al chupete suele ser un reto para toda la familia. ¿Cuál es el mejor momento?

Según el libro de texto, el chupete debe retirarse cuando el niño está pasando de la deglución infantil a la adulta, aconseja la Dra. Izabela Cwalina-Sidor. Esto suele ocurrir entre los 14 y los 18 meses de edad. Para entonces, la lengua debería apoyarse de forma natural en el paladar al tragar, y el chupete puede dificultar este proceso.
Recuerda, sin embargo, que cada niño es diferente. Es importante destetarlo gradualmente y con calma, sin presiones ni vergüenza. Reduce el uso del chupete a las situaciones necesarias (para dormir, en momentos de mucho estrés), hasta que finalmente lo elimines por completo.

Un llamamiento a los padres: conocimiento y prudencia en lugar de estrés.

Estimados padres, recuerden que succionar es la forma natural que tienen los niños de gestionar sus emociones. Si bien el chupete se considera menos dañino que chuparse el dedo, elegir el chupete adecuado (con forma de goma elástica, ligero y ventilado) y usarlo con atención es fundamental. Es primordial lograr una correcta posición de la lengua (sobre el paladar). Vale la pena intentar retirar el chupete en la etapa de desarrollo apropiada (entre los 14 y los 18 meses), abordando este proceso con calma y comprendiendo las necesidades del niño. Si tienen alguna duda o problema, siempre es recomendable consultar con un logopeda, neurólogo u ortodoncista. Un enfoque consciente, basado en el conocimiento y la comprensión de sus necesidades, les permitirá apoyar el desarrollo adecuado de su hijo sin estrés innecesario.

El artículo se basa en una entrevista con la Dra. Izabela Cwalina-Sidor, especialista en ortodoncia, realizada en el marco del CLUUb del Niño Saludable.


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Dr n. med. Izabela Cwalina-Sidor

La Dra. Izabela Sidor obtuvo su Maestría en Ciencias en Ortodoncia en la prestigiosa Universidad Privada del Danubio en Krems, Austria. Se graduó en la Universidad Médica de Białystok, especializándose en Odontología. En 2023, defendió su tesis doctoral sobre índices de remodelación ósea, obteniendo el título de Doctora en Ciencias Médicas. Además, participa activamente en cursos de formación tanto en Polonia como en el extranjero, lo que le permite mantenerse al día con las últimas tecnologías y métodos de tratamiento e implementarlos en su práctica de ortodoncia. Es una reconocida especialista que combina conocimientos teóricos con un enfoque práctico, ofreciendo una atención integral a pacientes de todas las edades.