Embarazo y vista: ¿Por qué examen es importante?

Ciąża a wzrok: Dlaczego badanie jest ważne?

El embarazo es un periodo que requiere una atención médica excepcional, tanto para el bebé en desarrollo como para la futura madre. Si bien la mayor parte de la atención se centra en las visitas al ginecólogo y los controles prenatales, a menudo olvidamos otro aspecto crucial: la salud ocular. Como subraya la profesora Agnieszka Kamińska, oftalmóloga con amplia experiencia y especializada en el tratamiento de enfermedades oculares pediátricas, los exámenes oculares durante el embarazo no son un capricho, sino una necesidad que puede ser fundamental para la salud de la madre y el resultado del parto.

¿Cuándo consultar a un oftalmólogo? ¡Cuanto antes, mejor!

La pregunta fundamental es: ¿debe una mujer embarazada consultar a un oftalmólogo y cuándo? La respuesta de la profesora Kamińska es inequívoca: sí, y tan pronto como se confirme el embarazo.

«Afortunadamente, los ginecólogos derivan a las pacientes a oftalmólogos, pero lamentablemente, suele ser demasiado tarde», señala la Dra. Agnieszka Kamińska. "Envían a las madres al oftalmólogo cuando les falta un mes para dar a luz. Y ahí tenemos un problema."

¿Por qué es tan importante una cita temprana?

  1. Detección de cambios degenerativos: Muchas mujeres jóvenes, especialmente aquellas con miopía (cada vez más común debido, entre otras cosas, al uso excesivo de dispositivos digitales), pueden experimentar cambios degenerativos en la retina, o incluso desgarros. Estas afecciones suelen requerir protección láser.
  2. Tiempo para actuar: La terapia láser retiniana requiere tiempo para ser efectiva. "Para que el láser sea efectivo y eficiente, es decir, para proteger contra estos cambios degenerativos, deben transcurrir al menos cuatro semanas, preferiblemente seis, entre el tratamiento láser y el parto", explica la profesora Kamińska. Un examen poco antes del parto impide una intervención efectiva.
  3. Evaluación de la salud general: El fondo de ojo es donde se pueden observar síntomas de enfermedades sistémicas como la hipertensión o la diabetes (incluida la diabetes gestacional). Un oftalmólogo puede detectar cambios vasculares sutiles que pueden indicar estas afecciones.
  4. Elegibilidad para el parto: El estado de la retina, especialmente en casos de miopía alta o cambios preexistentes, influye en el tipo de parto. Si bien la discapacidad visual en sí misma no es una indicación automática para una cesárea, los cambios degenerativos avanzados o el riesgo de desprendimiento de retina durante el parto pueden llevar a los médicos a recomendarla. Un diagnóstico precoz permite tomar decisiones informadas.

¿Cómo afecta el embarazo a los ojos?

El aumento hormonal que acompaña al embarazo también afecta a la vista:

  • Cambios en la hidratación corneal: Las hormonas pueden provocar que el cuerpo retenga más agua, lo que afecta a la córnea. Esta se vuelve ligeramente más gruesa e hinchada.
  • Disminución temporal de la visión: Los cambios en la córnea pueden causar una disminución temporal de la agudeza visual o visión borrosa.
  • Fluctuaciones en la visión: La visión deficiente preexistente puede variar temporalmente. Por lo tanto, no se recomienda cambiar de gafas durante el embarazo ni la lactancia. «Después del parto, y especialmente después de la lactancia, esta visión deficiente puede variar hasta en una o dos dioptrías», afirma la profesora Kamińska. Lo mejor es elegir una nueva graduación solo después de finalizar la lactancia.
  • Posible empeoramiento de la miopía: Aunque el mecanismo no se comprende del todo, se ha observado que el embarazo a veces puede contribuir a la progresión de la miopía. ¡Y no solo en madres con problemas de visión!

¡No solo para madres con problemas de visión!

La profesora Kamińska subraya que se recomienda una visita al oftalmólogo al inicio del embarazo para todas las mujeres, no solo para quienes usan gafas o lentes de contacto. Un examen rutinario del fondo de ojo ayuda a descartar problemas ocultos y garantiza que el ojo esté preparado para los cambios y el estrés del embarazo y el parto.

¿El oftalmólogo es un médico de atención primaria?

Desafortunadamente, a menudo no se percibe a los oftalmólogos como médicos a quienes acudimos para la atención preventiva. Solemos visitarlos cuando "sucede algo", cuando la visión empeora o surgen otras dolencias. El embarazo es el momento perfecto para cambiar esta perspectiva.

"Nos acostumbramos muy rápido a las cosas buenas. Para nosotros, es completamente natural poder ver", señala la profesora Kamińska, comparándolo con apreciar la función de nuestras piernas solo después de haberlas torcido. Ser conscientes de lo valiosa que es nuestra vista y de los muchos factores que pueden afectarla debería fomentar las revisiones periódicas.

Un llamado a los futuros padres

El mensaje es simple: si estás esperando un bebé, programa una cita con un oftalmólogo inmediatamente después de tu cita con el ginecólogo para confirmar tu embarazo. Es una inversión en tu salud, un parto seguro y la comodidad para desenvolverte con tranquilidad en tu nuevo rol. Recordemos también que cuidar la vista es importante para todos, incluidos los futuros padres, quienes necesitan estar en plena forma para apoyar a sus parejas y criar a sus hijos juntos.

Este artículo se basa en una conversación con la Dra. Agnieszka Kamińska, especialista en enfermedades oculares y directora, entre otras instituciones, de la Clínica Szwedzka.

 


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prof. ucz. dr hab. n. med. Agnieszka Kamińska

Graduada de la Facultad de Medicina de la Universidad Médica de Varsovia, recibió su título de médico con honores en 1998.

Adquirió un amplio conocimiento médico y habilidades prácticas durante numerosas sesiones de formación, cursos y prácticas tanto en Polonia como en el extranjero. Se especializa en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades oculares relacionadas con el estilo de vida, en particular la DMAE exudativa, el glaucoma, las cataratas, las oclusiones de las venas retinianas y otras enfermedades oculares vasculares. Es autora y coautora de numerosos artículos científicos publicados en revistas internacionales de renombre. Ha presentado numerosas ponencias en simposios en Polonia y en el extranjero. Ofrece a sus pacientes el más alto nivel de tratamiento.

Ha trabajado como oftalmóloga durante 25 años, incluyendo 20 años en la Clínica de la Segunda Facultad de Medicina de la Universidad Médica de Varsovia con el profesor Jerzy Szaflik.