Qué hay en el plato después de su primer cumpleaños. Nutrición para un niño de un año en la práctica.

Co na talerzu po pierwszych urodzinach. Czyli żywienie roczniaka w praktyce.

El primer cumpleaños es un hito importante, no solo para el desarrollo del niño, sino también para su alimentación. Aunque nuestro pequeño se está convirtiendo en un orgulloso "Junior", debemos recordar algo: un Junior aún no es un adulto en miniatura. Sus necesidades nutricionales siguen siendo muy específicas. ¿Cómo crear un menú que favorezca su desarrollo y fomente hábitos saludables para los años venideros? Hablamos de esto con Halina Dudek, experta de la marca BoboVita.

Junto con la marca BoboVita, hemos preparado una breve guía práctica sobre la alimentación de un niño de un año. Si te preguntas si darle leche de vaca, qué evitar a toda costa y por qué la creatividad en la cocina es clave para el éxito, ¡este artículo es para ti!

Junior no es un adulto pequeño.

Este es un principio clave que solemos olvidar. Aunque Junior comparte cada vez más la mesa con nosotros, su cuerpo aún se está desarrollando rápidamente. Sus sistemas digestivo, inmunológico y nervioso todavía están madurando, por lo que lo que come es crucial.

Halina Dudek enfatiza: la dieta de un niño de un año no debe ser una copia de la de un adulto. Lo que comemos a diario suele ser demasiado pesado para un estómago pequeño.

¿Qué evitar en el menú de Junior?

Antes de servirle a tu hijo una porción de un plato de adulto, conviene considerar la calidad de los alimentos. Una experta de BoboVita ofrece una lista de alimentos que se deben evitar en esta etapa:

  • Alimentos fritos y difíciles de digerir: En lugar de freír, opta por cocinarlos al vapor, al horno o guisados.
  • Alimentos altamente procesados y comida rápida: Estos productos están llenos de calorías vacías que no aportan nutrientes esenciales.
  • Sal y azúcar: El exceso de sal sobrecarga los riñones y el azúcar genera preferencias gustativas poco saludables.
  • Bebidas carbonatadas: En su lugar, fomente el consumo de agua; es el hábito más saludable que podemos inculcar en nuestros hijos.

Un Plato Modelo o el Plan Perfecto

Al buscar patrones, vale la pena consultar el plato modelo desarrollado por expertos del Instituto de la Madre y el Niño. Este muestra las proporciones de los grupos de alimentos que deben incluirse en el menú diario de un niño pequeño:

5 porciones de verduras y cereales,
4 porciones de fruta,
1-2 porciones de carne, pescado o huevos,
1-2 porciones de grasas,
3 porciones de productos lácteos (por ejemplo, 2 vasos de leche y 1 porción de yogur o kéfir).

Se recomienda servir 5 comidas principales al día a horas regulares, lo que favorece un metabolismo saludable y enseña al niño a distinguir entre hambre y saciedad.

Leche después del año de edad: ¿Leche de vaca o fórmula?

Muchos padres consideran cambiar a leche de vaca después de los 12 meses. Sin embargo, Halina Dudek explica que la fórmula infantil (una fórmula a base de leche) tiene una composición más adecuada a las necesidades del niño.

La leche de fórmula contiene más vitamina D, hierro y yodo, y es más baja en grasas saturadas, proteínas y sodio que la leche de vaca. Darle aproximadamente 500 ml de fórmula al día ayuda a proporcionarle a tu pequeño nutrientes esenciales que suelen faltar en las comidas tradicionales.

Consejo: Puedes servirla con cacao, café con cereales o incluso en batidos de frutas con las frutas favoritas de tu bebé (por ejemplo, añadiendo purés BoboVita).

Cuando la mesa se vuelve aburrida... ¡creatividad en la cocina!

Un niño de un año es un explorador para quien sentarse a la mesa puede resultar aburrido. Para animarlo a comer, vale la pena centrarse en la creatividad y el juego:

  • Comemos con los ojos: Sándwiches de ratón (con orejas de rábano), panqueques de rana (con espinacas) o girasoles de una tortilla: estos son los detalles que hacen que una comida sea interesante.
  • Participar en la preparación: Deja que tu pequeño te vea cortar zanahorias, que huela la albahaca o que toque la harina. Esto crea un vínculo sensorial con la comida.
  • Cocinar juntos: preparar albóndigas o "albóndigas fáciles" juntos es un excelente ritual que hace que los niños tengan más ganas de comer.
  • Un ambiente relajado: Nosotros decidimos qué y cuándo servir, pero el niño decide cuánto comer. Evita forzarlo y comer frente al televisor.

Resumen: Reglas de oro para alimentar a un niño de un año

  • Calidad y origen: Elige productos de fuentes seguras, preferiblemente aquellos con indicación de edad en el envase.
  • Regularidad y rutinas: Los horarios de comida regulares le brindan a tu hijo una sensación de seguridad.
  • Un buen ejemplo: Si quieres que tu hijo beba agua y coma verduras, ¡haz lo mismo!
  • Paciencia: Tu pequeño puede necesitar varios intentos para aceptar un nuevo sabor. ¡No te rindas!

Recuerda que las comidas compartidas son un momento para fortalecer los lazos familiares. Celébralas con una sonrisa y tranquilidad; es lo mejor que puedes ofrecerle a tu hijo.

Este material se creó en colaboración publicitaria con la marca BoboVita.


¡Mira o escucha la conversación completa

en tu plataforma de streaming favorita!


Halina Dudek

Durante más de 15 años, ha apoyado a padres como especialista en Nutricia Consumer Services. Es fisioterapeuta de formación y adquirió experiencia en una clínica de desarrollo y una unidad neonatal, donde aprendió la importancia de un enfoque individualizado para cada niño. Hoy, comparte sus conocimientos y experiencia, respondiendo a las preguntas de las madres sobre el cuidado, el desarrollo y la nutrición de sus pequeños. En su vida personal, es madre, lo que le permite comprender mejor las emociones y los desafíos de la paternidad.